16 jul. 2015

Más de 40.000 alteños bailan en devoción a La Virgen del Carmen

Desde las 07.00 de ayer, se efectuó la trigésimo primera versión de la Entrada de la Virgen del Carmen, en El Alto. Los más de 40 mil bailarines pertenecientes a 51 fraternidades hicieron su paso por la avenida Juan Pablo II, la avenida Chacaltaya, Alfonso Ugarte y plaza Libertad, para finalizar en la plaza La Paz.

Según los organizadores, el paso de los conjuntos — de danzas autóctonas, livianas y pesadas—, fue regular, por lo que no hubo mayores retrasos. La entrada folclórica de la zona 16 de Julio busca consolidarse como una de las principales manifestaciones de este tipo.

FORTALECIMIENTO. La entrada en devoción a la Virgen del Carmen, patrona de la ciudad de El Alto, es la segunda fiesta religiosa más grande de La Paz, después del Gran Poder, ya que mueve millones de dólares para su organización y realización, que lleva todo el año.
Fiestas en El AltoLas fraternidades, agrupadas en la Asociación de Conjuntos Folklóricos 16 de Julio, tienen entre sus integrantes a comerciantes, empresarios y muchos llegados de las provincias paceñas.

De acuerdo con el presidente de esa asociación, Jaime Nina, la organización buscó controlar el consumo de bebidas alcohólicas, así como hacer énfasis en la seguridad.

Para ambos efectos, el Ministerio de Comunicación ejecutó la campaña de prevención "El Alto libre de violencia, vive su cultura", para informar a la población acerca de la Ley 348 para "garantizar a las mujeres una vida libre de violencia" en cuanto a los delitos que atentan los derechos de las mujeres y las familias, y posicionar, además, una línea gratuita de denuncias.

Al igual que en la Fiesta Mayor de los Andes, la danza favorita de los alteños es la morenada. Por ello, 14 de las 51 fraternidades la practican. Una de ellas es la Señorial de Morenos Chacaltaya 97 punto 16 —que hizo su aparición después del mediodía—, conocida por ser la morenada más numerosa de Bolivia.

Sus más de 2.000 participantes se hallan divididos de tal manera que necesitan de cuatro bandas de música para acompañarlos. De igual manera, esa característica forma parte de las singularidades que no cualquier agrupación puede realizar. Como se recordará, en el Gran Poder se prohibió que alguna fraternidad haga su ingreso con ese número de bandas.

Otras danzas que resaltaron en la jornada de ayer fueron tobas, tinkus, caporales, diablada, kullawada, auqui Auqui y varios conjuntos de mohoseñada.// La Prensa (BO)

Hubo más controles en la entrada folklórica de la zona 16 de Julio

La entrada de la zona 16 de Julio, en El Alto, se caracterizó por mayores controles al uso de elementos de fauna silvestre, utilización de pasarelas y vigilancia en las vías. Sin embargo, el control en la comercialización y consumo de bebidas alcohólicas no fue el óptimo.

El trabajo multiinstitucional permitió los controles. Las vías públicas en los alrededores del barrio fueron vigiladas por la Guardia Municipal de Transporte (GMT), en el trayecto los danzarines tuvieron el resguardo de policías y guardias de seguridad privada contratados por los mismos grupos folklóricos.

Mientras que el Ministerio de Medio Ambiente hizo operativos para controlar el uso de elementos prohibidos en los trajes de los danzarines de las 46 fraternidades participantes. La Asociación de Conjuntos Folklóricos verificó la puntualidad y el orden de ingreso de los conjuntos.

Sanción. El presidente de la Asociación de Conjuntos Folklóricos de la zona 16 de Julio, Jaime Nina, lamentó que debido al control del uso de elementos de fauna, la fraternidad Comunidad Cohana de la provincia Los Andes no ingresó porque supuestamente su vestimenta llevaba plumas de aves. “No es así, no estamos dañando el medio ambiente y atentando contra la vida silvestre”, afirmó el representante de esta organización.

En la trigésima primera versión de la entrada, que tuvo un recorrido de más de 15 kilómetros, se desplegaron cerca de 300 efectivos policiales por todo el trayecto y las pasarelas para evitar que la gente se aglomere en ellas, y así prevenir accidentes como el que se suscitó en la entrada del Carnaval de Oruro en 2014. Además, al menos 50 guardias municipales de transporte ayudaron con el orden en el tráfico vehicular en la avenida Juan Pablo II, que utilizó un solo carril para ambos sentidos.

      La venta de cerveza fue la más notoria, entre las bebidas con alcohol, y en todo el trayecto, principalmente en puestos cercanos al palco principal, se observaron a niños, niñas y adolescentes de entre 10 y 15 años vendiendo este producto a los espectadores y a los mismos bailarines. Ninguna autoridad restringió este hecho, no se observaron decomisos ni llamadas de atención.

Nina, un día antes de la fiesta en homenaje y devoción a la Virgen del Carmen, había asegurado que las fraternidades que consuman alcohol en el trayecto serían sancionadas, pero tampoco se observó esto, porque los danzarines tenían en sus manos latas de cerveza y las dejaron en el suelo al momento de arrodillarse frente al altar de la virgen.

    El evento comenzó a las 07.00 con una misa que duró aproximadamente una hora y se ofició al comienzo del recorrido por el obispo de El Alto, monseñor Eugenio Escarpellini. A esa hora, la Policía ya dispuso el cierre del carril de ida, de la Ceja a Río Seco, en la avenida Juan Pablo II, lo que provocó congestionamiento vehicular.
RECORRIDO
A las 08.45, la primera danza, moseñadas de la fraternidad Waca Waca, comenzó el recorrido que se iniciaba en el puente Río Seco, intersección entre las avenidas Juan Pablo II y Costanera. El palco oficial fue instalado en la plaza Libertad y el trayecto llegó hasta la plaza La Paz.

Como es una característica en esta fecha, miles de comerciantes aprovecharon para vender diferentes productos, esencialmente comida y bebida. De la misma manera, se instalaron sillas y vigas de madera que cumplían la función de bancas acomodadas como graderías por las que se pagaba entre Bs 25 y Bs 40.

Al igual que en años anteriores, las fraternidades mostraron sus mejores atuendos, llamativos por sus colores. Las bandas de música no solamente amenizaban al público con los instrumentos, sino que hicieron algunas demostraciones coreográficas.
Fiestas en El AltoEl viento frío de invierno aparecía por momentos, la gente se protegía en su propia ropa, tapándose la cabeza o la cara con sus mantas, chompas, chamarras o sus manos, para evitar llenarse de polvo, pero esto no ahuyentó a nadie, las polleras parecían agradecer la fuerza natural y se movían con más fuerza, y los caporales y morenos pretendían vencerlo en cada uno de sus pasos. Los trajes típicos contrastaban con el uso de piercings, gafas de sol, aretes, peinados modernos de algunos fraternos y celulares que eran utilizados para sacarse selfis.

Las danzas de ´la 16´
Morenada
De las 46 fraternidades, cinco menos que el año pasado, 16 bailaron morenada, siendo la danza preferida por los grupos.

Diablada

El baile que hasta la fecha no se presentó fue la diablada, muchos vecinos pidieron esta demostración para la próxima festividad.// La Razón (COM)

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