El Alto: Cerca de 60 alojamientos operan como moteles en la urbe alteña

Cerca de 60 alojamientos ilegales funcionan en El Alto como moteles, e incluso como lenocinios, que ofrecen servicios en “combos”, lo que incluye bares, cantinas y discotecas. Estos negocios burlan el control de las autoridades.

Funcionan entre las calles Jorge Carrasco, Franco Valle y Raúl Salmón de la zona 12 de Octubre, además de las calles adyacentes a la avenida Litoral, entre las calles 1 y 5 de la zona Villa Dolores. Están instalados en los pisos tres o cuatro de edificios en cuyas plantas inferiores funcionan bares, cantinas y discotecas.

Según un relevamiento de datos de la oficina de Seguridad Ciudadana de El Alto, estos locales “reciben parejas por horas”, pero además existe la sospecha de que también ofrecen “damas de compañía”, lo que los convertiría en “lenocinios camuflados”.

Esta percepción que “es difícil de comprobar”, según el director de Seguridad Ciudadana, mayor Dayler Zurita, se asienta en el hecho de que hace tres semanas la Fuerza Especial de Lucha contra el Crimen (FELCC) clausuró tres alojamientos que funcionaban como “lenocinios camuflados”, de donde además se rescató a 20 menores de edad que “hacían pieza” con clientes.

Estos “moteles” carecen de licencia de operaciones como “centros de reposo”, que otorga la Gobernación paceña, porque sus normas prohíben que estén ubicados encima o al lado de bares, cantinas o discotecas, como es el caso de los 60 alojamientos identificados por la comuna alteña.

El mayor Zurita, quien realizó el relevamiento de información en 60 alojamientos “combos” señaló que ésta “es una cantidad aproximada, pues no podemos determinarla con exactitud. Se hace muy difícil encontrar los lugares donde funcionan lenocinios clandestinos, de haberlos encontrado, el municipio y la Policía ya los hubieran clausurado, porque son actividades ilegales”.

Pero el intendente alteño, mayor José Luis Assaf, declaró que “una cosa está relacionada a la otra, allí donde hay bebidas alcohólicas hay alojamientos y actividad sexual, por eso se han dedicado a este tipo de actividades paralelas que reditúan aún más para los propietarios de los locales”.
Hospedaje. Según datos de la Gobernación paceña, en El Alto existen 155 alojamientos autorizados que funcionan en 25 zonas, principalmente en Villa Dolores (42), 12 de Octubre (41) y 16 de Julio (20). Además, cuatro tramitan el permiso.

Según la Dirección de Recaudaciones, en la ciudad de El Alto funcionan 283 alojamientos, que pagan patentes por actividad económica. Si de esa cantidad se restan los 155 autorizados por la Gobernación de La Paz, que es la institución encargada de entregar los permisos de funcionamiento, en la urbe alteña abren sus puertas de manera ilegal o clandestina 128 alojamientos.

La Alcaldía también tiene registrado un motel, pese a que la Gobernación no lo consigna. Además, recibe pagos de cuatro hoteles, uno de ellos de tres estrellas y de seis hostales, mientras que el ente departamental sólo autorizó el funcionamiento de cuatro hoteles y dos residenciales.

El Director de Seguridad Ciudadana de El Alto indicó que los alojamientos no cuentan con las condiciones mínimas de higiene ya que se utilizan como moteles y no como “centros de descanso”.

“Incluso la inseguridad de los mismos se ha visto, en varias oportunidades, desnudada y se ha mostrado la realidad ya que en gestiones pasadas se reportaron casos de mujeres que han sido asesinadas allí”.
Los tildan de dolor de cabeza

El Intendente Municipal de la ciudad de El Alto, mayor José Luis Assaf, indicó que los sectores más conflictivos por la aparición de este tipo de alojamientos “combos” son la zona 12 de Octubre y Villa Dolores. Dijo que éstos se han convertido en “un dolor de cabeza” para los vecinos y la Intendencia por la proliferación de bares y cantinas clandestinos a su alrededor. Pues según su criterio una cosa no puede estar  separada de la otra, pues donde “hay actividad sexual, también hay bebidas alcohólicas”. El problema de estos negocios es que son clandestinos y se ubican sin responder a ninguna norma ni regulación.

‘Sexiservidoras’ admiten que utilizan los alojamientos

La representante del sector señala que estos sitios son peligrosos para su oficio

Las trabajadoras sexuales admiten que utilizan los alojamientos para “hacer pieza” con sus clientes, aunque aseguran que esto sucede “raras veces” debido a razones de seguridad, pues consideran que esos sitios son “muy peligrosos”.

La presidenta de las trabajadoras sexuales, Lily Cortez, dice que algunas  acuden a estos lugares por cuenta propia o fuera de sus horarios de trabajo y se arriesgan a sufrir algún tipo de agresión.

Asegura que los alojamientos proliferan con rapidez y no hay autoridades que  controlen su funcionamiento y licencia.
“Ya se han visto en muchas oportunidades que compañeras han sido víctimas de delincuentes por la poca seguridad y la falta de una norma clara de funcionamiento e intervención del municipio, por eso ahora debemos normar estos aspectos donde todos salgamos ganando”, señala respecto al encuentro que sostendrá con las autoridades municipales para reglamentar el funcionamiento de lenocinios.

Dice Cortez que también se analizarán las formas de intervención de la Intendencia luego de que en junio fueron víctimas de agresiones físicas por parte de guardias municipales y del anterior Intendente, Richard Oblitas, de quien pidieron su destitución. Semanas después, esta autoridad presentó su renuncia.

El director de Seguridad Ciudadana, Dayler Zurita, explica que ante esta situación se llevará a cabo una reglamentación de manera conjunta para normar las actividades de comercio sexual y diferenciar de las actividades de hospedaje.

Actualmente en la ciudad de El Alto sólo existen 18 lenocinios con licencia de funcionamiento, el resto opera de manera ilegal, situación que aún no está resuelta.
Encuentro para normar
El 12 de septiembre, la Alcaldía de El Alto, la Federación de Trabajadoras Sexuales de Bolivia y la Defensoría del Pueblo se reunirán con otras organizaciones e instituciones para elaborar una norma de control a los prostíbulos de esta ciudad.

La norma sanciona el ‘intrusismo empresarial'

En el país, los establecimientos de hospedaje que prestan servicio comercial a los turistas por un período no menor a “una pernoctación” están supervisados por las unidades departamentales de Turismo de las respectivas gobernaciones.
Estos parámetros figuran en el Decreto Reglamentario 26085 de la Ley de Promoción y Desarrollo de la actividad turística en Bolivia, 2074, promulgada en abril del 2000. Las gobernaciones y los municipios tienen que realizar inspecciones.

Para su apertura deben cumplir requisitos mínimos. Los alojamientos, tener como mínimo 10 habitaciones y el servicio sanitario común de acuerdo al número de habitaciones.

Según la norma, quienes ejerciten servicios propios de los establecimientos de hospedaje turístico sin autorización serán sancionados por cargos de “intrusismo empresarial”, que significa que los dueños del alojamiento están relacionados con bares, cantinas, lenocinios u otras actividades.

En este caso, se prevé la clausura del establecimiento de hospedaje como sanción.

Para que un local sea considerado hospedaje debe contar con la calificación de la Gobernación y al funcionar deberá realizar el registro de huéspedes con la fecha de ingreso y salida, nombres y apellidos, nacionalidad, procedencia, estado civil, edad, documento de identidad y número de habitación.// La Razón

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